¿Qué es la inteligencia emocional y por qué es importante desarrollarla?

24 oct, 2019   |   de Andrea Requena   |   Estilo de vida, Motivación

La inteligencia es uno de los rasgos más valorados por la sociedad.

Lamentablemente, diferentes estándares la han asociado con la capacidad que tienen las personas para resolver problemas matemáticos, memorizar fechas históricas, o aprenderse la tabla periódica. A lo largo de los años este concepto se ha asociado a las habilidades y el desempeño académico.

Cuando digo controlar las emociones, quiero decir las emociones realmente estresantes e incapacitantes. Sentir emociones es lo que hace a nuestra vida rica.

Daniel Goleman

Actualmente podemos decir que la inteligencia está llena de matices, ya que siempre ha existido un debate profundo acerca de como definir y clasificar este término.

Podemos conocer personas incapaces de aprobar un examen de matemáticas, en cambio, pueden escribir piezas musicales por su cuenta, a quienes no se les da bien los idiomas, pero son genios de la programación. Lo que nos ha llevado a la conclusión de que existen distintos tipos de inteligencia.

Y aquí, hablaremos de la inteligencia emocional.

¿Qué es la inteligencia emocional?

Este concepto fue introducido formalmente por el psicólogo Daniel Goleman. Hace referencia a la capacidad de un individuo para reconocer los sentimientos propios y los ajenos, es decir, la persona es hábil para el manejo de las emociones.

Es un conjunto de competencias que permiten relacionarse mejor con uno mismo y con los demás, manejando las emociones de manera asertiva según lo que la situación requiera. El primer paso para desarrollar la inteligencia emocional es aprender a reconocer las emociones y sentimientos, luego comprender de dónde provienen y finalmente poder controlarlas.

Además, también implica saber relacionarse con los demás, fundamentalmente a través de la empatía. Una persona con este tipo de inteligencia, no solo será capaz de comprender los sentimientos de los demás, sino que también podrá canalizar todas estas fuerzas de forma positiva.

Bases y características de la inteligencia emocional

Otros de los especialistas en la Inteligencia Emocional fueron los psicólogos Mayer y Salovey, quienes plantean en su modelo, cuatro ramas que proponen una serie de estadios progresivamente más complejos por los que, la persona a lo largo de su vida, va atravesando y confeccionando para desarrollar o no, la inteligencia emocional.

Daniel Goleman, establece que los principales componentes que integran la Inteligencia Emocional son los siguientes:

1) Autoconocimiento emocional

Es el conocimiento que poseemos de nuestros propios sentimientos y emociones, y cómo influyen en el comportamiento. Es importante reconocer la manera en que nuestro estado de ánimo afecta la conducta, las capacidades y cuáles son los puntos débiles.

Por ejemplo, esto nos puede ayudar a no tomar decisiones importantes si nos encontramos en un estado psicológico poco equilibrado, ya que, estarán mediadas por la poca racionalidad. Así pues, podemos retomar cuando volvamos a tener un estado mental sereno, con el que será más sencillo poder valorar la situación y tomar decisiones mucho más racionales.

2) Autocontrol o autorregulación emocional

Este aspecto permite reflexionar y dominar los sentimientos, para no dejarse llevar por ellos, consiste en detectar las dinámicas emocionales, identificar cuáles son efímeras y cuáles no. En cierto sentido, buena parte de la regulación de las emociones consiste en saber gestionar nuestra atención.

Se puede decir que la capacidad de autocontrol está relacionada a la habilidad de utilizar el lenguaje, saber gestionar adecuadamente las emociones depende de encontrar el momento y las palabras que nos permitan priorizar objetivos que ceder a los impulsos. La inteligencia emocional tiene mucho en común con la inteligencia verbal.

3) Automotivación

Es la habilidad de enfocar las emociones hacia objetivos y metas que nos permiten mantener la motivación y establecer nuestra atención en ellas, dejando de lado los obstáculos. Es imprescindible cierto grado de optimismo e iniciativa, de modo que tenemos que valorar el ser proactivos y actuar con tesón, de forma positiva ante los imprevistos.

La inteligencia emocional incluye la habilidad de perseverar hasta alcanzar las metas a corto plazo, que a la larga nos inspira a completar proyectos ambiciosos, planes para ganar mucha experiencia, entre otros.

4) Empatía

Las relaciones interpersonales se fundamentan en la interpretación de las señales expresan de forma inconsciente y no verbal. La detección de emociones ajenas y sus sentimientos nos ayuda a establecer vínculos más estrechos y duraderos con las personas con quien nos relacionamos.

La empatía es el primer paso para comprender e identificarnos con las personas que los expresan. Las personas empáticas son las que cuentan con mayores habilidades y competencias relacionadas con la inteligencia emocional.

5) Relaciones interpersonales y habilidades sociales

Consiste en saber tratar y comunicarse con aquellas personas que nos resultan cercanas o amistosas, pero también con quienes no sean de nuestro agrado, esta habilidad es considerada una de las claves de la inteligencia emocional. Este punto también se encuentra relacionado con la inteligencia verbal.

¿Cómo podemos empezar a desarrollar este tipo de inteligencia?

Como todo, quizás no seamos expertos en algo, pero podemos aprender. La inteligencia emocional es algo con lo que muchos nacen, sin embargo, para los que no cuentan con esto, existen claves para desarrollarla:

  • Darse tiempo para reflexionar sobre lo que se siente e intentar conocer cuáles son las causas de esas emociones.
  • Evitar negar los sentimientos, hay que aceptarlos en todo momento, lo que verdaderamente cuenta es cómo expresar esa emoción sin afectar a quienes nos rodean.
  • Determinar cuáles son los potenciales y límites, fomentando así la autoconfianza y el autoconocimiento.
  • Cambiar la perspectiva y ver los cambios como una oportunidad para crecer.
  • Estar conscientes de los sentimientos de los demás y participar en la expresión de los mismos de una manera asertiva, es decir, demostrar que comprendemos lo que sienten.
  • Buscar detalles que nos mantengan motivados para lograr un objetivo y celebrar cada vez que se de un paso que nos acerque a la meta.
  • No juzgar, ni criticar a las personas.
  • Escuchar la opinión que tienen los demás de nosotros, puede que proporcionen una visión alternativa, tomemos consciencia y aprendamos de ello.
  • Aumentar el diccionario emocional, podemos anotar las emociones o sentimientos en una especie de diario, así ampliaremos el vocabulario emocional y podemos identificarlos mejor en el futuro.

Beneficios de la inteligencia emocional

Mediante el entrenamiento de la inteligencia emocional logramos:

  • Percibir nuestras emociones y conocer sus efectos.
  • Aprender a motivarnos.
  • Mejorar nuestras relaciones personales.
  • Desarrollar la empatía.
  • Aumentar nuestro autocontrol.
  • Regular nuestros estados emocionales.

Cuando hablamos del mundo laboral...

Cabe resaltar que, en el proceso de selección de personal, muchas tendencias van enfocadas a someter al candidato en situaciones de fuerte estrés o incomodidad para así poder examinar su reacción y su capacidad para lidiar con sus emociones.

Actualmente, el método ha evolucionado y los aspectos relacionados con la inteligencia emocional, como las habilidades interpersonales y la gestión de las emociones.

Los empleados con alta inteligencia emocional resultan mucho más productivos para las empresas, ya que la gestión de emociones juega un papel muy importante tanto en la habilidad para auto-motivarse como en la capacidad de evitar conflictos y de comunicarse con el resto del equipo.

En fin, podemos decir que la inteligencia emocional es aquella capacidad que nos permite controlar nuestras emociones y expresarlas de forma asertiva, aun cuando la palabra “inteligencia” suele estar ligada a conceptos relacionados con capacidad cognitiva y desempeño académico, diferentes especialistas han demostrado que la mente es mucho más amplia y desde entonces se estudian y se desarrollan otras áreas del cerebro.

Demostrando así que contar con inteligencia emocional, puede representar una ventaja, sobre todo al momento de desenvolverse adecuadamente en la sociedad y en el mundo laboral.

Créditos de Imágenes

Andrea Requena

ing. mecánico, cáncer ascendente leo, amante de la música, la matemática y la astrología, diseñadora de accesorios, ambidiestra, lectora empedernida y con fobia a los monos.

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