Entrevista con Anzusvaleria: Una Ilustradora del mundo Furry

09 jun, 2019   |   de Alexandra Sánchez   |   Estilo de vida, Motivación, Vida Freelancer

El mundo freelance puede llegar a ser algo muy difícil para algunos. Sin embargo, debemos recordar que todos empezamos de la misma forma, desde cero. En un momento tomamos la decisión de monetizar eso en lo que somos buenos, y buscar personas que nos paguen por ello. Pero, siempre es bueno conocer las experiencias de aquellas personas que, como nosotros, empezaron desde cero y terminaron teniendo éxito.

En esta entrevista, hablamos sobre Anzusvaleria, una ilustradora freelance que ha logrado salir adelante con lo que hace. Conozcamos su historia.

Dejar el miedo es el primer paso, tener confianza en sí mismo, aunque sea por un momento, aunque sea para probar. Y cuando pruebes no desistas a la primera, esfuérzate, da el todo, que sientas que tu esfuerzo no fue en vano, porque estoy segura que algo vas a lograr, sea algo pequeño o algo grande, pero siéntete un ganador cuando lo consigas, porque eso va ser suficiente para que lo sigas intentando.

1) Háblanos un poco ti. ¿A qué te dedicas?

@Anzusvaleria

Soy Ana Valeria Malaguera, conocida en las redes sociales como Anzusvaleria. Tengo 27 años y vivo en Venezuela. Soy madre, esposa e hija. Actualmente me dedico a la ilustración como único medio de ingresos.

Mi nombre artístico es Anzusvaleria, el cual es una integración de mi segundo nombre y una runa celta que significa el poder de la palabra. Años atrás, me sentí identificada con ese nombre porque habla acerca de lo valioso que es la palabra, lo escrito, ante las masas y la sociedad en general. Desde entonces soy conocida de esa forma en todas las redes sociales.

En cuanto a mi estilo de ilustración, intento ser auténtica, aunque me gusta tomar referencias de algunos artistas. Mayormente suelo realizar el estilo de dibujo Furry, o antropomórfico; que es la integración de figuras humanas y animales o animales con un estilo humanoide, es un estilo de dibujo con una fanaticada muy grande en internet y me ha permitido tener una fuente de ingresos constantes, por tener una amplia demanda en el mercado de la ilustración.

Además del Furry, manejo un estilo propio que combina lo caricaturesco y humanoide semi realista. No me gusta el hiperrealismo, porque considero que no soy buena dibujando lo que veo, sino que me gusta hacer lo que me imagino.

2) ¿Cuándo fue que comenzaste a interesarte en el dibujo?

Yo tenía aproximadamente cinco años, y fue gracias a mi papá que pude encontrarme con este mundo. Para ese tiempo él aún dibujaba, lo veía bocetar y dibujar rostros en hiperrealismo a un estilo surrealista, pero podía representar un rostro muy bien.

En ese momento, creo que lo que más me impacto fue verlo dibujar mi rostro y eso me motivó a comenzar a dibujar. Así que a partir de entonces empecé a garabatear en cualquier hoja que veía, detrás de mis cuadernos del colegio e incluso cuando mi mamá me llevaba con ella a su trabajo en el museo de arte contemporáneo, ella era organizadora de eventos y una apasionada del arte. Literalmente yo estaba todo el día dibujando.

Obviamente para ese entonces yo no sabía representar ninguna figura, ni tenía conocimiento sobre el dibujo, así que si yo quería dibujar alguna caricatura animada, como Piolín y esos muñecos de la época, lo que hacía era calcarlos una y otra vez, hasta memorizar completamente su silueta y llegaba el punto donde podía hacerlos completamente sola sin necesidad de verlos y esos eran los dibujos que yo le regalaba a mi mamá junto con cartas.

Fue a partir de los nueve años cuando me encontré con la cultura del animé y como me gustaba mucho ver Cartoon Network, quedé encantada con este estilo de caricaturas. Para mí el estilo de dibujo animé representó entonces una meta que quería alcanzar, ya que no era tan infantil como mis anteriores dibujos y me ayudaba a mejorar mi técnica. En ese entonces lo que hacía era intentar copiar los dibujos animé que veía en la televisión, así que yo tenía que esperar exactamente un escena donde pudiera ver el rostro del personaje para poder hacerlo.

Luego mi estilo de dibujo animé se fue perfeccionando, aprendiendo así a humanizar más mis creaciones, sin embargo, no me sentía totalmente satisfecha por ser un estilo de dibujo con el cual no me identificaba, pero si reconozco que fue una catapulta hacía el estilo de dibujo que manejo ahora.

Solo en una circunstancia tomé clases de dibujo y fue cuando tenía entre quince y dieciséis años. En esa oportunidad me invitaron a un taller de animé básico, que fue certificado por un comité organizativo de eventos de animé en el país. Y, para mi sorpresa, me enseñaron cosas que yo ya empíricamente había aprendido.

Otra cosa que recuerdo de mis inicios es a mi hermano mayor, Alejandro. Él sin fue muy importante para mí en el ámbito del dibujo, pudo ver el potencial que yo tenía para ser lo que soy ahora. Lo más maravilloso, es que se dio cuenta de eso a la edad en la que solamente dibujaba como un pasatiempo. Puedo decir que fue muy duro conmigo, me exigía para que diera lo mejor de mí. Algunas veces era un poco frustrante porque no lograba entender que su intención era volverme una mejor artista, ser profesional.

Mi hermano no sabía nada relacionado con el dibujo, pero tenía una visión de lo que yo podría lograr y siempre me impulsó a mejorar mi estilo, a no abandonar el dibujo y a investigar más para que, por medio de eso, yo pudiera ser mejor, ayudándome a crear un camino que jamás pensé en ese momento pudiera lograr, lo veía como un pasatiempo. Incluso, quienes me conocen saben que no quería dedicarme a dibujar profesionalmente porque eso significaría que mi pasatiempo iba a convertirse en un trabajo y eso iba a hacer que mis creaciones carecieran de algo.

En este punto, debo admitir que es cierto lo que pensaba en aquel entonces, cuando hago un dibujo porque me gusta y me apasiona es muy diferente a cuando te dicen qué hacer o cómo hacerlo y llega a ser un poco frustrante porque no le puedo colocar lo que quiero, pero en contraparte creo que lo positivo es que te exiges mucho, en cuanto a calidad y excelencia y por lo tanto, puedes llegar a darte cuenta de toda tu capacidad y talento, que quizá por tus propios medios, si no te exiges nunca podrías notar. Por eso, cuando me contratan siento que es porque realmente para esa persona lo que hago vale la pena, es porque tengo un valor como artista y como talento.

3) ¿Qué artistas te inspiran como ilustradora? ¿Por qué?

Sin titubear puedo decir que Loish y Fukari fueron las artistas que más influyeron en lo que hoy en día dibujo y lo que quiero dibujar en el futuro, así también como en mi vida personal y en el uso de las técnicas que utilizo. Por ejemplo, Fukari es una ilustradora mixta de Polonia, que ilustra humanos y antropológico, Furry y, su estilo es único porque puede gustar a todo tipo de público, no necesariamente a una comunidad en específico.

Creo que sus dibujos son muy frescos y me encanta como lleva su vida personal, me inspira por ser una gran mujer que en la actualidad es reconocida en Polonia por ser una muy buena tatuadora y en las redes sociales tiene muchos seguidores, tanto que ella en sí, es considera como un estilo entre el mundo de los ilustradores. Puedo decir que me encantaría llegar a conocerla algún día.

En cuanto a Loish lo que más me gusta es que tiene un estilo muy fresco, colorido. Sus dibujos están llenos de movimiento y dibuja cosas espectaculares. De hecho, ella en la actualidad ha dibujado para una marca de tabletas digitalizadoras. Por eso es que ambas artistas son para mí una gran inspiración.

4) ¿Cómo fue que pasaste de hacer algo que te apasiona a convertirlo en un trabajo?

Desde el comienzo siempre me dediqué a dibujar tradicionalmente, es decir, en papel y lápiz. Luego cuando comencé a tener acceso a internet, y me di cuenta que se podía dibujar de forma digital.

Entonces a partir de ese momento, si conocía a alguien que tuviera una tableta digitalizadora, se la pedía prestada. Desde entonces comencé a probar esa nueva experiencia para mí, que era muy difícil, pero al mismo tiempo muy emocionante poder ilustrar en digital y pintar tan fácil con hacer un clic.

Cuando un amigo de mi hermano me dio la oportunidad de usar su tableta digitalizadora fue cuando verdaderamente comencé a experimentar con el dibujo digital y debo admitir que mis primeros dibujos fueron horribles Poco a poco eso fue mejorando con la práctica y recreé dibujos que ya tenía hechos.

Luego de eso mi vida cambió, quedé embarazada y no pude dedicarme como antes al dibujo porque mi prioridad era mi familia. Cuando mi hijo cumplió dos años de edad, decidí salir a trabajar y aunque tenía un TSU (Técnico Superior Universitario) no era gran diferencia a la hora de buscar un trabajo, así que trabajé, seis meses aproximadamente, en una empresa que reparte gas a domicilio. Sin embargo, yo sentía que no me llenaba. Mi trabajo ahí consistía en atender el teléfono y como operadora resolver los problemas de los clientes. Y algo pasó.

Mi hermano Alejandro me llamó y me dijo había conseguido un cliente que estaba interesado en contratar a alguien que realizara pendones y publicidad para su evento de animé. Como para el momento yo era muy insegura de mi trabajo, no quise aceptar, pero mi hermano igual me insistió para que lo intentara. Luego de eso llegué a una negociación con el cliente, hablamos de que él quería e incluso tuve que asesorarme para saber cuánto debía pagarme porque jamás había trabajado ilustrando.

Esta fue mi primera experiencia trabajando como ilustradora, a partir de entonces yo hacía los pendones, las invitaciones y los carteles publicitarios para su evento. Las personas le tomaron mucho cariño a mis dibujos y les gustaba lo que yo hacía, pero yo seguía trabajando para la empresa de gas. Todo este auge que estaba teniendo mi trabajo me obligó a tomar una decisión, si debía quedarme trabajando en algo que no me gustaba o si debía arriesgarme a trabajar en lo que me apasiona.

Sentirme tan bien haciendo lo que me gustaba, y que estaba obteniendo una recompensa monetaria mucho mayor a lo que podía obtener un trabajo convencional, me hizo decidirme por mis dibujos, aún con miedo e incertidumbre porque no sabía lo que iba a pasar después, me arriesgué. Renuncié a mi trabajo y me dediqué solo a mis dibujos.

Es mismo año me postulé para un puesto en el evento de animé, era un stanp donde yo dibujaba retratos para las personas. Comencé a las 11 am, eran las 7 pm y yo seguía dibujando y las personas estaban encantadas con mi trabajo. Para mí, esa experiencia fue maravillosa y me ayudó a perderle el miedo a mostrar mis dibujos a los demás. Desde ese momento decidí dedicarme profesionalmente a ser ilustradora.

5) Los comienzos como freelancer son difíciles. ¿Cómo fue el tuyo?

Para hablar de eso debo comenzar aclarando que es Deviantart. Esta es una galería de arte digital, es una plataforma que actualmente se podría decir que está muerta porque ya casi nadie la usa, pero es sus tiempos, tener una cuenta en Deviantart y llenarla de tu arte, era algo grande. Poder digitalizar o poder subir ilustraciones allí y mostrarlos al mundo, tener visitas y comentarios era algo muy emocionante. La plataforma era muy amena, ahí la comunidad era muy sana, muy unida y todos nos apoyábamos mucho. Siempre había como una interacción entre los seguidores y el dibujante.

Para mí, hoy en día, Deviantart es un banco de las referencias de artes que yo quiera buscar, si tengo alguna duda de algo siempre puedo buscar ahí, es como un Google para artistas.

En mi país no existe una escuela o institución que te enseñe a dibujar así que para aprender tienes que hacerlo tú mismo con tus ganas de aprender y tu motivación. Y Deviantart para mí fue la catapulta del papel al internet. Y ese momento pude compartir ideas y técnicas con otras personas y conocer también el trabajo de los artistas que hoy en día son mis mentores.

Luego de esto vino Instagram, que es también un banco de imágenes, pero mucho más amplio y a diferencia de Deviantart que era una plataforma dedicada solo al arte.

El punto clave de mi comienzo como freelancer se da luego de una convención de animé en la cual ya llevaba tiempo trabajando. En ese momento fui captada por un ex compañero de clases, quién tenía un proyecto personal y estaba buscando un caricaturista o un ilustrador para que participara en su proyecto de educación infantil dibujando animalitos, que era justo lo que yo dibujaba.

Lamentablemente su proyecto se puso en pausa y no pudo continuar, pero es esta misma persona la que me habla de Fiverr y me recomienda que comience a trabajar en ella. Al decirme que podría generar un ingreso mucho mayor y trabajando desde la comodidad de mí casa, yo me animé a intentarlo.

Cuando me registré en Fiverr, creé mi usuario y mi perfil e hice mi primer gig, que es como la oferta o el servicio que estás ofreciendo. Al siguiente día obtuve mi primer trabajo. Un cliente se contactó conmigo, me dijo lo que quería y entonces luego de aceptar la pagina te da como un reloj en cuenta regresiva para que tú entregues el pedido al cliente. Esta vez tardé toda la mañana y la noche en un solo dibujo que ahora puedo hacer hasta en 20 minutos. Estaba muy nerviosa.

Desde ese entonces comienzan a pedirme puros dibujos de estilo Furry y comienzo a generar muchas ganancias de esta forma. De hecho, somos pocos los que dibujamos este estilo en la actualidad. En este momento yo soy una de la que lleva la delantera en los primeros lugares de Fiverr en cuanto a ilustraciones, diseño de personaje y Furry. He llegado a estar entre los primero 3 puestos y he realizado más de 200 dibujos.

Aunque lo más interesante de esto es que para septiembre del año pasado, yo empecé en agosto, fui captada por un youtuber norteamericano con un canal de comedia, que entró a la página y compró varios servicios mostrando a las personas todo lo que se podía hacer en la plataforma. Y para mi sorpresa, esa persona coloca la palabra diseño de personaje, que me localiza a mí entre las primeras en la lista y salgo en el video de un youtuber de 2 millones de suscriptores. Bastaron unos segundos que mi gig apareciera en ese video para que comenzara a recibir muchos pedidos en Fiverr, pero de una manera impresionante. Esa experiencia me sirvió para captar clientes que aún siguen comprando mis dibujos.

6) ¿Alguna vez pensaste en dejarlo todo? ¿Qué te motivó a continuar?

Al comienzo del año me asusté, la cantidad de trabajo que tenía había bajado mucho y aunque yo estaba consciente que el mes de enero y febrero iba a ser bastante flojos, no pensé que iba a tener tan pocos pedidos. Justamente en ese momento estábamos pasando por días difíciles en Venezuela y de verdad sentí que necesitaba volver a hacer algo porque si no, no iba a poder seguir con el estilo de vida que llevaba. Calculo que estaba haciendo la cuarta parte de lo que en meses anteriores lograba y aquí la inflación me afectó mucho.

En ese momento, comencé a dedicarle más tiempo a las redes y, gracias a que uno de mis clientes es fiel y siempre me hace pedidos fue que pude sobrevivir ese mes. Aparte de eso, comencé una estrategia ya que mis gig en Fiverr eran costosos porque estaban al nivel de la demanda que tenía el año pasado y ya no tenía la misma cantidad de pedidos, pensé en dos alternativas: Les bajaba el precio a los gig o creaba otros. Viendo algunas cosas por Instagram me di cuenta que podía hacer algo que fuera mucho más accesible para mis clientes, en menor tiempo y que aún fuese algo rentable para mí.

Así que decidí hacer un servicio mucho más económico y busqué todos los contactos de mis clientes anteriores y les anuncié que estaba promocionando un nuevo gig con un precio mucho más bajo y en ese momento volví al punto donde estaba antes.

Creo que en ese momento lo que más me ayudó fue primero el manejo de las redes sociales y también la buena relación que tengo con mis clientes.

Fuera de eso nunca he pensado en volver a tener un trabajo convencional y creo que no lo volvería a hacer.

7) Explícanos como es tu día a día en el trabajo

Soy mamá y por lo tanto siempre tengo que ponerme la capa de mamá en las mañanas. Así que mis días comienzan como cualquier madre. Me levanto, hago el desayuno, despierto a todos, preparo a mi niño y junto con mi esposo lo llevamos al colegio. En la mañana nos dedicamos totalmente a la casa y la familia, luego al medio día buscamos al niño al colegio.

A partir del almuerzo es que yo me dedico al trabajo, exceptuando los casos donde tengo que hacer una entrega en la mañana. Mi esposo también trabaja desde el hogar y en la tarde cuando estamos todos en casa es que nos ponemos a trabajar. Ya mi hijo sabe que su papá y su mamá están trabajando desde la casa y no en un trabajo convencional.

Nosotros tenemos acondicionado un espacio para poder trabajar y en ese momento nos dedicamos solo al trabajo y en el caso que nuestro hijo necesite algo nos turnamos para atenderlo. Yo uso en este momento un laptop que me parece mucho más cómodo, porque al trabajar con una computadora de escritorio muchas veces uno tiende a no ponerse horarios y trabaja demasiado, el resultado es que terminas muy agotado.

Lo que sucede con el trabajo freelancer es que como lo haces desde casa muchas veces no sientes que estás trabajando y siempre quieres dar más, así que este trabajo exige tener un ritmo de descanso y de trabajo porque es importante cuidar tu salud porque tú eres tu herramienta y si no estás sano, no produces. Así que lo ideal es pautar descanso y usar herramientas que te permitan poder seguir trabajando sin que eso afecte tu vida personal.

Mi día como freelancer termina a las 8pm, en ese momento hago la cena y me dedico a mi familia. En caso que tenga mucho trabajo, tengo que permanecer despierta toda la noche. Así que en total estaría trabajando entre 6 y 8 horas al día.

8) ¿Qué ventajas tiene trabajar como freelancer que no encuentras en un trabajo convencional?

Lo primero sería que no hay nadie diciéndome como tengo que hacer mi trabajo, sino que yo misma administro mi tiempo y la forma en la que trabajo. Soy mi propio jefe, yo misma me exijo y tengo la tranquilidad de hacer las cosas a mi tiempo sin sentir la presión de tener nadie detrás de mí.

Escucho música, reviso el teléfono, tengo todas la comodidades de la casa que en un trabajo convencional no encuentras a menos que trabajes para Google que te dan todas esas libertades.

Creo que la comodidad que brinda poder hacer las cosas a tu manera y bajo tus reglas jamás podrá dártelo un trabajo convencional. A mí particularmente me gusta comenzar mi rutina de trabajo viendo un video gracioso, leyendo las noticias, viendo las analytics de mi trabajo o buscando inspiración en alguna imagen para recargar energía y así comenzar con todo, eso en un trabajo convencional no es posible hacerlo. Comparto mis avances en las redes sociales, disfruto trabajar en algo que me apasiona y ver que a alguien le gusta lo que haces, que todo tu esfuerzo valió la pena, sin duda es lo más satisfactorio.

9) Según tu experiencia, ¿Qué consejo le darías a los que están o piensan tomar este camino como freelancers?

A un ilustrador que no está seguro de sí mismo, de su arte, le recomiendo publicar su trabajo en alguna red social porque eso permite que te dé más confianza en ti y si aceptas críticas, así las personas te pueden dar muy buenos consejos, incluso de artistas mucho más experimentados.

Si están pensando dedicarse a esto como un trabajo, les digo que yo no pensaba que esto fuera posible, a mí me impulsaron a probar que tal era esto como un trabajo y me gustó, pero eso no quiere decir que tengas que dedicarte a ello. Sin embargo, es satisfactorio que cuando tú te das a conocer ante el mundo a las personas les agrade lo que tú haces.

Ahora bien, si ya estás seguro de lo que haces y quieres comenzar a vivir de ello o probar esa posibilidad, lo mejor es investigar en las páginas donde puedas ofrecer tus servicios como ilustrador y hacer un estudio de mercado. Otra recomendación es que te dediques a las redes sociales, sin importar cuál sea, y saber cuál es tu fuerte y hacia qué comunidad vas dirigido. Tratar de encontrar algo que tenga una gran demanda y poca oferta que te permita resaltar del resto para que puedas tener muchos compradores.

No existe una receta y es muy difícil, solo la perseverancia y el trabajo duro son la constante. Y eso sí, apóyate mucho en las redes sociales y como artista sigue a otros artistas que puedan impulsarte, se muy interactivo con tu público orgánico porque nada haces si tienes miles de seguidores pero ninguno compra y sobre todo, aprovecha los tags y los gustos de tus seguidores. Si por ejemplo dibujas comic americano y a ti te gusta DC y hay mucha inclinación en este momento a Marvel, ¿Por qué no dibujarlo? No te cierres a lo que puedas lograr, pero no hasta el punto de hacer cosas que no te gusten, eso no. Establece tus límites y ve hasta qué punto puedes llegar a ser profesional, porque quizá en algún momento te toque y cuando decides trabajar de lo que te gusta uno no está excepto de esa posibilidad. La idea es abrirse y ver las tendencias mundiales en las redes sociales, entonces ver cuál es el público que estas captando.

10) ¿Cuál es el próximo objetivo dentro de tu emprendimiento?

Siempre me he imaginado sacando una línea de accesorio y ropa con ilustraciones hechas por mí, es una meta que tengo. Guardo notas y muchos detalles de cómo quiero que sea para desarrollarla en un futuro. Me gustaría que fuera una especie de tienda online donde pueda tener mis accesorios y una línea de ropa deportiva o casual para todo público pero con ilustraciones hechas por mí.

También he querido abrir una especie de café que sea dedicado al arte plástico y a los ilustradores, pero esa idea es un poco más abstracta, solo tengo ciertas ideas de lo que quiero lograr. Estas serían mis metas a largo plazo.

A corto plazo me interesa trabajar mis redes sociales para poder lograr mayor alcance a nivel internacional y así conseguir mayor cantidad de clientes, pienso que eso me ayudaría mucho con los proyectos que tengo a futuro.

11) Háblanos de tu experiencia trabajando como ilustradora Furry

Yo nunca me he considerado una fan del Furry, de hecho, no hago parte de ninguna fanaticada. Aunque siempre me han gustado las animaciones y caricaturas antropomórficas, que son animales humanizados. Yo crecí viendo las animaciones de Disney y muchas de las películas más exitosas de Disney fueron hechas con animalitos humanizados y eso desde pequeña marcó mucho mi manera de dibujar.

Ahora bien, en el Furry nunca falta el contenido que es para mayores de edad, contenido explicito; sin embargo, yo en Fiverr pongo un límite y no hago dibujos con los que no me sienta cómoda porque algunas veces los pedidos son escenas demasiado grotescas para mi gusto.

Hasta los momentos no me ha tocado hacer nada incómodo y considero que ese trabajo es bastante remunerado. Pero siempre pensé que si yo iba a ser reconocida no quería que fuera por dibujar contenido explicito, sino por dibujar como yo dibujo.

Con la comunidad Furry de Fiverr nunca he tenido ningún inconveniente; sin embargo, hace un tiempo me sucedió algo en Tumblr que me marcó. Yo hice una apache, un indio americano y esta mujer estaba sentada cruzada de piernas con una especie de vestido que la cubría sin mostrar nada, la figura estaba de espalda, pero estaba totalmente descubierta y no se ve la parte frontal. Pero a partir de esa imagen una activista política se sintió ofendida y me escribió personalmente mostrándome su disgusto por mi dibujo. Al hacer esa ilustración en ningún momento lo hice para ofender a nadie o ser demasiada explicita y ese comentario me afectó tanto y fue una sola persona y jamás me volvió a escribir. Yo me disculpé, pero no la quité porque cuando yo la dibujé no lo hice con esa intención. Considero que el dibujar está en la libertad de cada quién y no puedes decirle a alguien que hacer y que no, si no te gusta algo, no lo veas.

Esa fue la única mala experiencia que tuve como ilustradora en toda mi carrera como freelancer.

Si hay algo que Anzusvaleria nos ha enseñado, es que el trabajo duro puede superar al talento, y que dudar de nosotros mismos es parte del crecimiento, pero aún así es necesario tener el valor para dar el primero paso, el cual será el definitivo.

Desde Mente Diamante les decimos a todos esos ilustradores que desean trabajar de lo que aman, que tomen esta experiencia como una prueba de que lo que tienen pensado hacer es posible. Sigan trabajando, y aprovechen las oportunidad que se les presentan, aún si se sienten inseguros.

Créditos de Imágenes

Alexandra Sánchez

Cofundadora de Mente Diamante. Psicóloga, apasionada por las letras y la lectura. Me encanta escribir historias entretenidas y cautivadoras. El mundo Freelancer y la tecnología blockchain me ha abierto muchas puertas en los últimos años, por eso ayudo a otros a desarrollar todo su potencial e incursionar en el emprendimiento digital. Porqué todos podemos brillar.

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