11 aspectos a tener en cuenta al cobrar un trabajo como freelancer

06 sep, 2019   |   de Kysbel Hidalgo   |   Consejos, Dinero, Vida Freelancer

Ser un trabajador freelancer trae muchísimos beneficios: Somos nuestros propios jefes, establecemos nuestros propios horarios de trabajo, podemos pasar más tiempo de calidad con nuestros seres queridos, podemos cobrar cuánto queramos… Bueno, en teoría. Una vez superada la primera prueba de fuego, que no es otra que fijar nuestra primera tarifa; muchos solemos caer en un limbo donde no somos capaces de aumentar nuestros precios.

No cobro por lo que hago, cobro por lo que sé y por lo que el cliente no sabe hacer.

Anónimo

Es por este motivo que, en este artículo, les indicaremos todos los aspectos que deben considerar a la hora de aumentar sus tarifas como freelancers. Adicionalmente, si son nuevos en el medio, también pueden tomar consejos sobre cómo establecer sus primeras tarifas; ya que, no existe una calculadora freelance que nos indique cuánto vale nuestro trabajo.

Dentro de cada aspecto que vayamos analizando, podrán ser capaces de aprender cuánto cobrar por hora de trabajo, así como cuánto cobrar por asesoría profesional. Además, de la importancia de ser honestos con nosotros mismos y con el mercado freelance a la hora de establecer nuestras tarifas profesionales, porque aprender a cobrar lo justo no es una ciencia, sino un arte. Así que ¡comencemos!

Calculadora freelance: Aspectos a considerar al establecer nuestras tarifas

1) Calcular costos y honorarios

Por lo general, cuando iniciamos en el mundo freelance, solemos establecer nuestras tarifas calculando únicamente las horas de producción. Por ejemplo, si somos redactores de contenido, consideraremos cuántas horas nos tomará escribir un artículo o post y le colocaremos un precio a cada una de esas horas. Esta misma acción la repetiremos en cada proyecto que nos solicite un cliente. Pero haciéndolo de esta manera, caemos en el error de no sumar cada uno de nuestros costes, lo que podría traducirse como que nuestro sueldo a final del mes, no nos alcance para cubrir los gastos que poseamos. Para saber cuánto cobrar por nuestros servicios como freelancer, debemos calcular más que sólo nuestras horas de producción.

La manera correcta para calcular nuestros costes es sumando las horas donde, si bien no estamos produciendo, igual estamos laborando. Es decir, las horas que pasemos atendiendo llamadas de nuestros clientes, respondiendo o redactando emails, preparando ofertas, programando publicaciones en social medias, entre otras; ya que, todo ese tiempo también es un coste.

Algunos veteranos en el medio freelance opinan que, cada gasto que deba cubrir el trabajador autónomo es un coste. Desde el pagar el alquiler, la hipoteca, la tintorería o hasta el sueldo; todo debe ser tomado en cuenta para saber cuánto cobrar por nuestros servicios. Y sí, el sueldo también debe incluirse dentro de los costes; el motivo es simple. Cuando establecemos nuestras tarifas calculamos los gastos de operación y pensamos que el excedente será nuestra ganancia, craso error. La manera correcta de hacerlo, es añadiendo el cargo extra como un coste más; porque sólo así podremos conocer cuál es el precio neto por nuestros honorarios.

2) Días no laborables

Una de las desventajas que trae consigo el ser un trabajador freelance, es que no se cuenta con vacaciones o días libres pagados. Es por ello que, al calcular cuánto cobrar por nuestros servicios, debemos tener presente que los días no laborables deben ser incluidos en la tarifa: vacaciones, fines de semana, festivos, periodos de enfermedad y hasta el plan de pensión, para cuando planeemos retirarnos.

3) Preparación formal

Aunque parezca inverosímil, muchos freelancers no toman en cuenta su educación al momento de establecer sus tarifas. Si bien es cierto que, en la práctica una titulación no es sinónimo de un buen trabajador; la realidad es que el ser profesional, el haber dedicado tiempo y dinero a la formación, suma. Así que, si son profesionales, no teman plasmarlo en sus tarifas. Un cliente serio comprenderá si sus servicios son un poco más elevados, porque sabrá que son expertos en la materia.

4) Experiencia

Al igual que con la educación, otro error que cometen los freelancers es el no incluir en sus tarifas su experiencia. Si han trabajado incontables veces en proyectos relacionados al que les están pidiendo cotizar, no teman en sumarlo a su tarifa; ya que, contar con conocimientos y experiencia previa le garantiza al cliente que el resultado al final del proyecto será óptimo. Adicionalmente, deben recordar que, aunque los clientes suelan buscar buenos precios, también buscan buenos freelancers en los cuales puedan verter su confianza.

5) Lapsos de entrega

Tal vez en algún momento de su carrera como freelancers, un cliente les solicite realizar un gran proyecto en un corto periodo de tiempo. Por lo general, este tipo de trabajos suelen ocupar la mayor parte de las horas de nuestro día, por lo que requiere de un porcentaje extra en nuestra tarifa. En el caso de que sea un proyecto que ocupe varios días o semanas, deben cotizarlo con mucho cuidado. En razón de que, es probable que por la complejidad del proyecto en sí y del tiempo tan limitado que tengan para realizarlo, no puedan tomar otros trabajos e igual deben poder alcanzar para cubrir sus gastos. En casos así, la mejor forma para establecer una tarifa es por proyecto completo, en lugar de por hora o por día.

Por otra parte, si se trata de un pedido exprés, se aplica la misma norma que si de un gran trabajo se tratara. Cualquier servicio que deba cumplirse en lapsos de tiempo que obliguen a modificar nuestro horario laboral habitual, debe llevar un porcentaje extra.

6) Recargos por servicios adicionales

Por lo general, cuando iniciamos desde cero con un proyecto, lo vamos manejando hasta dar con lo que el cliente desea; esta situación ocurre mayormente con clientes primerizos que no suelen tener muy claro qué es lo que quieren. Pero una vez que obtenemos su visto bueno, podemos arrancar con firmeza el proyecto.

Antes de dar inicio con cualquier trabajo, es preciso discutir con el cliente las bases de nuestro servicio; esto debe incluir: cuáles son los objetivos a lograr, lo que recibirá el final del proyecto, cantidad de sesiones de revisión y los cambios que podrá realizar, además de en qué periodos puede solicitarlos. Dentro de la discusión sobre las bases de nuestro servicio, debe informarse al cliente sobre el costo adicional que se aplicaría en caso de que solicite sesiones adicionales de revisión, servicios que no estaban estipulados en el contrato o cambios fuera de tiempo.

7) Cobrar por proyecto y no por día u hora

Toda persona que desempeñe sus labores como trabajador freelance, debe conocer cuánto cobrar por hora; más esto no significa que deba hacerlo. La razón tiene su lógica, supongamos que nuestra tarifa es de $25 la hora y aceptamos realizar un proyecto que requiere de 4 horas; es decir, que al final del proyecto podremos cobrar $100, no está mal. Pero, ¿qué ocurrirá cuando en un par de semanas la experiencia haga que trabajemos más rápido?

El aprendizaje que vayamos adquiriendo hará que se reduzca el tiempo que normalmente nos toma completar un proyecto, por lo facturar por hora sería un perjuicio a nuestra tarifa.

Otro detalle importante es que, al facturar por proyecto, es preciso detallar la duración que tendrá el mismo en días calendario. De esta forma el cliente puede comprender qué se está realizando, además del nivel de esfuerzo que amerita el proyecto. Por ejemplo, un desarrollador de sitios webs seguramente puede tener un sitio listo en unas cuantas horas, pero eso no quiere decir que cobrará por hora, porque su trabajo requiere de preparación y conocimientos; el nivel de dificultad del trabajo también debe verse reflejado en la tarifa. Si deciden facturar por obra, les aconsejamos que le indiquen a su cliente los detalles de sus servicios: la tarifa desglosada en costes de producción, honorarios, qué incluye sus servicios, qué no incluye y todo lo que crean pertinente.

8) Estar al tanto de las tarifas del mercado

Esta labor pueden realizarla consultando en sitios especializados para trabajadores freelance, así como preguntando en agencias que ofrezcan servicios profesionales similares. Tomen en consideración el mercado local de su país de origen; ya que, las economías entre países suelen ser muy distintas y los precios pueden variar mucho en cada región. Aunque, actualmente muchos freelancers no se detienen ante las fronteras y prefieren establecer sus tarifas en base a la tasa del mercado internacional, en el cual promedian precios de diversos países.

9) Vender nuestra marca y no nuestras horas

Para muchas personas en el mundo, la mejor comida es la que preparan sus abuelas; pero ¿por qué es tan buena? No son los ingredientes, ni las horas que les tomó prepararla. Es la esencia única que sólo puede aportar una abuela. Lo mismo ocurre en nuestro trabajo como freelancers, nuestra marca personal, que destaca por encima de los demás profesionales del sector, cuenta como valor añadido; ya que, es lo que nos hace únicos.

Adicionalmente, los beneficios que podemos aportar a nuestro cliente, también deben ser tomados en cuenta a la hora de establecer nuestro precio. El cliente debe comprender que, gracias a nuestro trabajo obtendrá los resultados deseados y que nuestra tarifa, es una inversión que le garantizará ese éxito.

10) Aumentar nuestra tarifa

Cuando hayan establecido sus tarifas, bien sea por hora, por proyecto o por fases de implementación; no deben olvidar reajustarlas cada cierto tiempo. Por lo general, los trabajadores freelance suelen aumentar sus tarifas al cabo de seis meses y esto no tiene nada de malo; debido a que, parte de los factores tomados en cuenta cuando calculamos cuál será nuestro valor en el mercado, es la experiencia o nuestras habilidades. Factores que en seis meses pueden sufrir grandes cambios.

Antes de aumentar sus tarifas, realicen un pequeño estudio de su mercado particular: nuestras habilidades están siendo constantemente demandadas, estamos dejando pasar muchos trabajos porque estamos muy ocupados, cada vez llegan más clientes solicitando nuestros servicios. Todos estos son factores que determinan que debemos comenzar a cobrar un poco más.

En el momento que consideren que deben aumentar sus tarifas, informen (o no) a sus clientes de los cambios sin temor al rechazo. Por norma general, los clientes casi siempre aceptan los aumentos efectuados por los freelancers con los que suelen trabajar; en vista de que conocen cómo es su trabajo y han establecido una relación comercial basados en la confianza.

11) Mantenerse firme

Sin importar si son nuevos freelancers, cuentan con un poco más de experiencia y han decidido aumentar sus tarifas o son veteranos en el campo; una vez establecida una tarifa es fundamental que se mantenga con firmeza. Sobrarán ocasiones en las que los clientes presionarán sobre los costos y por lo general, son los freelancers quienes ceden al bajar sus tarifas, en pro de evitar un conflicto que ponga fin al contrato.

El ceder puede hacer que el cliente se mantenga feliz, pero esto sólo traerá consigo una serie de complicaciones que sólo perjudicarán su trabajo como autónomos. La falta de confianza y debilidad, puede crear un círculo vicioso donde otros clientes quieran aprovecharse de ustedes; además de que puede derivar en otros inconvenientes como: exigencias que no estaban estipuladas en el contrato por el mismo costo o que no puedan cubrir sus gastos a fin de mes.

El trabajo que realizamos vale, por lo que no debemos ceder siempre ante las presiones de nuestros clientes. Claro está, a clientes regulares podemos ofrecerles descuentos, son situaciones completamente diferentes. Además; en casos como este, los descuentos supondrían un beneficio para nuestro cliente, pero no un perjuicio para nuestro bolsillo. El respeto es importante cuando somos trabajadores autónomos, manténgase firmes porque su trabajo lo vale.

Consejos adicionales

  • Conozcan su valor por hora mínimo y su valor por hora ideal: Al tener claro cuánto es el monto mínimo facturable por hora y el monto ideal, podemos tener una idea clara sobre cuál es nuestro norte.
  • Calculen su valor por hora de forma realista: Solemos calcular basados en los 12 meses del año y 50 horas semanales de trabajo, pero la realidad es que sólo los freelancers más solicitados reciben tantas ofertas como para facturar 50 horas semanales. Nuestra recomendación es que realicen un cálculo más simple, colocando entre 25 y 30 horas facturables por semana y 11 meses de trabajo.
  • Fórmula para calcular su valor por hora mínimo: Tarifa mínima= (Gastos obligatorios* Meses facturables) / (Horas facturables semanales* Semanas trabajadas al año). Ejemplo: Tarifa mínima= ($2000*11) / (30*44) = $17/hr. Pudiendo aumentar entre un 20% y 30% como margen de beneficios.
  • Fórmula para calcular su valor por hora ideal: Tarifa ideal= (Ingresos ideales* Meses facturables) / (Horas facturables semanales* Semanas trabajadas al año). Ejemplo: Tarifa ideal= ($6000*11) / (30*44) =$50/hr. En este caso, es mejor cotizar por proyecto en lugar de por hora.
  • Experimenten con sus precios: Fijen una tarifa y partan desde allí. Pueden aumentar sus precios y analizar las respuestas de sus clientes. Con esta dinámica pueden comprobar cuál es el rango de precio que sus clientes están dispuestos a pagar e irán encontrando su precio ideal.

Freelancer: El arte de dar valor al trabajo realizado

Por norma general, cuando nos sentimos enfermos asistimos a la consulta médica; luego de que el doctor nos examina, procedemos a cancelar sus honorarios profesionales. Sin pensarlo dos veces, sin pedir rebaja. Pensamos que debemos pagar sin miramientos porque es un doctor, un profesional que sabe lo que hace y que, además, nos está prestando un servicio. Entonces, ¿por qué no ocurre lo mismo, cuando se trata de pagar los servicios de un freelancer?

Existen diversos motivos por los que podría presentarse esta situación; tal vez sea porque no escatimamos recursos cuando se trata de nuestra salud o simplemente se debe a que, un doctor sabe lo que le costó estudiar para obtener su titulación y lo difícil que fue la escuela de medicina. Sabe el valor de su trabajo y, por ende, le tiene profunda estima y respeto a su profesión. El motivo de esta analogía es simple; un profesional freelancer también sabe lo que hace, también presta un servicio, también le costó estudiar una carrera difícil.

Entonces ¿por qué no guardar respeto a la profesión al momento de fijar su tarifa?

Tal vez, en este punto se hayan confundido un poco, pero les explicaremos a qué nos referimos. La mayoría de los nuevos freelancers suelen establecer sus tarifas un poco más bajo de las que se suelen manejar en el mercado habitualmente, esta práctica es completamente normal, porque aún no cuentan con un nombre o una cartera de clientes en su haber. El problema ocurre cuando los precios están tan por debajo de las tarifas estándar que, al compararlas, notamos que ambas pueden variar hasta en un 75%. Pero este no es un problema netamente de los nuevos freelancers (hay que destacar que no todos caen en este error); ya que, un veterano también puede incurrir en él, tal vez en un mal momento financiero o de cesión del flujo de trabajo.

El principal problema y el motivo por el que deben tomar esta errónea práctica con seriedad, es que al bajar tanto las tarifas de sus trabajos, no solo están devaluando sus precios, sino los del mercado freelancer en general. Si son freelancers que incurren en este error, un cliente puede tomar sus precios como un síntoma de mala calidad y a futuro pueden tildar a su marca como barata; además de que, posiblemente les sea muy difícil cubrir sus gastos mensuales por cobrar tan poco. Si son freelancers con tarifas más bien estándar, pueden encontrarse con clientes mal educados que les pidan rebajas hasta el cansancio “porque X freelancer lo hace mucho más barato”.

Es en ese punto donde se diferencia la solemnidad que los doctores guardan a su profesión, en contraposición con los freelancers. Si como trabajadores autónomos no hacemos respetar nuestras profesiones y especializaciones, nadie lo hará. Es por ello, que los invitamos a sincerarse con respecto a sus tarifas; que las analicen, si no desean subir mucho sus precios por temor a perder los clientes que posean, al menos manténganse en el estándar del mercado, esto les traerá beneficios económicos y harán crecer su marca.

Táctica infalible para aumentar mis tarifas como freelancer

Si son freelancers a los que les llegan trabajos regularmente, tomen sus precios actuales y cada dos nuevos proyectos, aumenten su tarifa entre un 5% y un 10%. Esta dinámica los hará llegar a un punto que podemos designar como “zona de resistencia”. Sabrán que han llegado a este tope, porque sus clientes comenzarán a rechazar sus propuestas sobre la cotización.

Es aquí donde deben dejar de subir sus tarifas y estratégicamente, las bajarán un 5% en pro de ganar estabilidad. A partir de aquí, lo más aconsejable es permanecer con esta tarifa por unos seis meses, hasta que su experiencia y habilidades, hayan crecido lo suficiente como para aumentar un poco sus precios nuevamente.

Lo que ganamos con esta práctica, es aumentar nuestros precios de tal manera que, los clientes no se asusten y rechacen nuestras ofertas. Además de que, les estaremos dando estabilidad financiera al mercado laboral freelancer. Al ejercer correctamente nuestra profesión podremos lograr que, en un futuro, nuestro trabajo sea tan bien valorado como el de un doctor y que tal vez dejen de tomar nuestros servicios como algo que amerite una rebaja.

Así que cuando se pregunten ¿cuánto cobrar por hora de trabajo?, mejor cambien la pregunta por ¿cuánto cobrar por proyecto?, porque aprender a cobrar lo justo es un arte del que debemos empaparnos todos los trabajadores autónomos. Este es un gremio muy amplio, que abarca un sinfín de profesiones de los más diversos géneros, pero todos compartimos la metodología del trabajo freelancer, por lo que, en cierto modo, debemos protegernos los unos a los otros en beneficio de la sana competencia.

Y si bien no existe una calculadora freelance que nos indique cuánto debemos cobrar por nuestros servicios, ya contamos con las herramientas que nos ayudarán en esa labor. Así que sólo resta decir, protejan con solemnidad su profesión y mucho éxito en su camino como freelancers.

Créditos de Imágenes

Kysbel Hidalgo

Abogada y Consultora en Criminalística de profesión. Redactora de Contenido y Artista Gráfica freelance. Petite, seriéfila y metódica. Amante de los dulces, el manga, las tortugas y la F1. ¡Viviendo cada día con hidalguía!

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